Alojamiento familiar en un edificio tradicional rehabilitado, con muros de piedra y ladrillo y vigas de madera. Ambiente tranquilo, sin grandes pretensiones, pensado para disfrutar del valle a ritmo lento.
Desde aquí se sale en pocos minutos al campo abierto y a las rutas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Las tarifas publicadas incluyen desayuno; las estancias de fin de semana suelen reservarse completas.
Una base práctica si quieres dormir cerca de los atractivos del pueblo sin alejarte de la naturaleza.



