La Fanega de Roque es, posiblemente, el rincón con más personalidad y encanto rústico de todo Rascafría. Ubicado en una antigua construcción rehabilitada, este restaurante logra equilibrar a la perfección la robustez de la arquitectura serrana —con sus impresionantes muros de piedra y techos de madera— con una calidez que te atrapa desde que cruzas el umbral.
Es el lugar elegido por quienes buscan algo más que una comida rápida: es un espacio para el disfrute pausado, ideal para una comida romántica o una reunión familiar especial en pleno Valle del Lozoya.
Lo que hace única a La Fanega de Roque:
- Gastronomía de Altura: Su cocina es un homenaje al producto de proximidad. Destacan sus carnes rojas a la brasa (con el sello de la Sierra de Guadarrama), sus platos de temporada como las setas y hongos, y unos judiones que son referencia en la zona.
- Ambiente de “Refugio”: El interior es espectacular; la combinación de la piedra vista con una iluminación tenue y cuidada crea una atmósfera de refugio de montaña elegante y muy acogedora.
- Bodega Seleccionada: La carta de vinos está muy cuidada, ofreciendo referencias que maridan perfectamente con sus guisos y carnes.
- Repostería Artesana: Sus postres caseros son el cierre obligado, elaborados con recetas tradicionales que mantienen el sabor de lo auténtico.
En definitiva, La Fanega de Roque es el destino para quienes buscan una experiencia culinaria más selecta y envolvente, sin perder ni un ápice de la identidad y la tradición de la Sierra de Madrid.





